José de la Vega, currículum 1954-55

Con principe Rainiero, Grace Kelly, el principe Alfonso de Borbón y José

Con el maestro Antonio Marín – Madrid

Con Gloria Montijo en ‘Seguiriyas’

1954-55
En 1954 avalada por sus éxitos en el extranjero retorna a Barcelona, con aureola de gran estrella, la cinematográfica y guapísima bailarina Leonor María. Me contrata recorriendo las más importantes salas de fiestas de Barcelona, Palma de Mallorca y la emblemática Pasapóga de Madrid. Tras llorarle todos los componentes del grupo al Jefe Superior de Policía, pues aún estaba dentro del periodo militar, logro el visado para salir al extranjero por un año, bailando en Roma, Ginebra, Paris y de aquí el salto a la India permaneciendo cinco meses, tres en Calcuta y dos en Bombay.
Regresamos a Europa contratados nuevamente a “La Puerta del Sol” de París, donde abandono la troupe, sustituyéndome Rafael Aguilar. (Ver a Manolita, llorando, apoyada en el quicio de la puerta era todo un drama de novela por entrega). Aquí recibo la llamada de Alfonso Puig, el famoso balletómano amigo de todos los bailarines, comunicándome que Pilar López se encuentra actuando en el Teatro Calderón de Barcelona y quiere hacerme una prueba. (Todo esto transcurre en mayo de 1955, recuerdo que me quedé dos días más en París, para presenciar por primera vez el gran Ballet de Antonio en los Campos Elíseos.)

Se cumplía el más anhelado deseo de todos los bailarines: Ingresar en el “Ballet Español de Pilar López”. (Quedó indeleble en mi memoria, su presentación en el Teatro San Fernando de Sevilla en 1947, arropada por aquellos cuatro monstruos de tan grande personalidad:
José Greco, Manolo Vargas, Alberto Lorca y…Vega y posteriormente Roberto Ximénez reemplazando a José Greco.)

En un escenario desnudo, a la hora tan Iorquiana de las cinco de la tarde, partitura de piano en mano, le bailé a Pilar la “Zambra” de J. Turina, no llegando ni al medio minuto de ejecución, cuando mandó parar al pianista diciendo:” Con esto ya tengo bastante.” Como anécdota, al fondo del patio de butaca, en la oscuridad, de incógnito estaban todos los bailarines de la Compañía con los que compartí cartelera: Paco de Ronda, Ernesto Lapeña, Antonio Gades, Caracolillo, El Farruco, Alejandro Vega, Paco Caro y más tarde entraría Mario Maya para sustituir a Farruco. Allí redondeé mi formación, bailando los cuatro grupos que conforman la Danza Española: Baile Regional , La Escuela Bolera, Flamenco y Clásico Español o Fantasías Coreográficas, según Alfonso Puig-te tiempo asistí en Madrid a las clases de flamenco de Antonio Marín, teniendo de monitor a El Güito.

Inolvidables aquellas coreografías con reminiscencias de La Argentinita en las que tomé parte: “Triana”, “Pepita Jiménez”, “Capricho Español”, ”Bolero de Ravel”, El Sombrero de Tres Picos”, “El Amor Bujo”, “El Cojo enamorado”, “El Concierto de Aranjuez”, “El Madrid Flamenco”, “La Petenera”, de pareja con Elvira Real, “El Cabrerillo” y “Andalucía Baila”.